PASADO, PRESENTE Y FUTURO
Todo comenzó en 1944 con Pedro Navarro, quien junto a su esposa cocía las primeras piezas de pan con esfuerzo y dedicación.
Más tarde, Paco y Ángeles asumieron el relevo con valentía, trasladando la panadería a un nuevo espacio que permitió crecer y atender mejor a los clientes, sin perder nunca la esencia artesanal que nos caracteriza.
Después, Pedro Jesús y Eli tomaron el timón.
Con entusiasmo renovaron el legado familiar: introdujeron nuevas recetas, perfeccionaron los clásicos y adaptaron los productos a los gustos de una clientela cambiante, siempre manteniendo el respeto por la tradición.
La panadería se convirtió también en obrador de bollería y pastelería, ampliando la oferta y elaborando a diario una gran variedad de productos caseros.
Actualmente, Panadería Casildo es sinónimo de tradición, calidad y un toque de innovación que nos permite seguir creciendo junto a nuestros clientes.
Cada día horneamos panes, dulces y bollería con el mismo cariño de siempre, uniendo recetas heredadas con nuevas ideas. Queremos que cada bocado transmita autenticidad y que cada pieza sea un momento de disfrute.
Con la tercera generación liderando el presente, seguimos mirando al futuro con ilusión y compromiso.
Ese futuro empieza a tomar forma con Pedro Navarro, la 4.ª generación de la familia, que se está formando con los mejores especialistas y trabajando con dedicación para, algún día, continuar este legado con la misma pasión y entrega que sus antecesores.
